21 julio, 2017

Testimonio – Sandra Carballo

No me quedo embarazada.

Esta frase atormenta a más de una mujer en alguna época de su vida, digo a más de una porque es mucho más habitual de lo que nos imaginamos. En mi caso, no pensé que esto podría ocurrirme a mí, de hecho mi primer embarazo fue rapidísimo a la primera (como vulgarmente dice mucha gente), pero a las 12 semanas ocurrió lo que nunca nos hubiésemos esperado, de hecho jamás lo pensamos, pero nuestro bebe vino con una malformación en el cráneo que le impedía la vida a fuera del útero o quizás incluso dentro y por tanto nos tocaba decirle adiós. Fue uno de los momentos más difíciles de mi vida que ha hecho que reestructure ideas que antes tenía preconcebidas, en esos momentos es cuando empiezas a conocer casos parecidos, o no, pero de muchas familias que perdieron a un hijo.

A pesar de compartir esas experiencias, yo no supe recuperarme en el tiempo que supuestamente físicamente si lo estaba. Mi cabeza no correspondía a mi cuerpo y por tanto no me quedaba embarazada de nuevo, no podía entender por qué la primera vez me quedé tan rápido y entonces pasaban los meses y no había manera. Me puse en manos de una psicóloga que hizo que me recuperara, en parte, de todo lo que había pasado, pensé que ya estaba curada pero seguía sin ocurrir el milagro.

Hasta que un día, fui a una charla de constelaciones familiares en el centro donde realizo mis sesiones de reiki, allí conocí a Sandra. Yo conocía más o menos el concepto de constelaciones familiares debido a que mi mejor amiga también había acudido a unas sesiones hace un par de años que hicieron que también consiguiera quedarse embarazada, así que pensé que ella podría ayudarme, no tenía nada que perder. La charla me sorprendió gratamente, descubrí más de lo que conocía sobre las constelaciones familiares y su influencia en nuestras vidas.

Hablé con Sandra de mi caso y un poquito de mí, y quedamos en vernos. En la primera sesión ya me mostró que lo que me impedía quedarme embarazada era que aún no había superado la perdida de mi bebe, y por tanto, lo retenía a mi lado, lo que sentí posteriormente a aquella sesión no se puede explicar, lo único que puedo decir es que me sentí viva de nuevo. La sesión fue muy muy productiva y las que vinieron detrás me ayudaron a poner orden en mi constelación familiar y por tanto mí día a día.

Sólo puedo darle gracias debido a que hizo que mi cabeza se desbloqueara y por tanto me liberara de manera que el embarazo llegó en aquel momento, ahora estoy esperando a mi bebe arcoíris, un bebe que nacerá en 2018 y que deseaba con todas mis fuerzas, pero que ha llegado cuando tenía que llegar que era cuando yo estaba sanada del todo y cargada de energía femenina que me ayudará a enfrentarme a este nuevo reto que me regala la vida.

Simplemente GRACIAS